martes, 22 de octubre de 2019

CENTRO CULTURAL CIPOLLETTI - OCT.2019

Entrevista de emisora radial local
Con las escritoras Lilián Costamagna
y Carolina Pardo



lunes, 21 de octubre de 2019

CUENTOS PARA NIÑOS


AMOR MASCOTERO


Minina era una gatita que una vez, por ser muy andariega, se perdió en el bosque.
Caminó mucho hasta llegar a una casa que parecía un palacio. Pero allí un señor muy gritón no la dejó entrar, así que tuvo que buscar dónde dormir y qué comer. Estaba cansada.
En un rincón del jardín encontró una cucha muy grande para cobijarse. Ese día llovía mucho.
Por la nochecita, llegó el dueño de la cucha, un perro ovejero alemán gigante. Parecía muy forzudo y tenía cara de malo.
Minina se quedó tan acurrucada en el fondo de la casita, que Falucho, el perro, no entendió nada, no comprendía qué hacía un gato adentro de su cucha. Además, a los dueños de la casa no les gustaban ni los gatos ni las gatas. Pero igualmente entró y también se acurrucó al lado de Minina, que temblaba de miedo. El frío y la lluvia eran muy fuertes como para salir corriendo.
 Los ojos de Falucho miraban fijos a Minina, y de vez en cuando le mostraba sus dientes grandotes. También eran muy puntiagudos.
 Cuando los dos empezaron a quedarse dormidos por el calorcito que les daban sus cuerpos, llegó Pipo, un pato de plumas blancas y mojadas, que reclamaba su espacio. El perro y el pato hacía mucho tiempo que compartían la casita, y ahora había otro ocupante. Pero el pobre pato también se metió en la cucha, como era su costumbre, porque estaba temblando de frío.
La gata Minina aprendió a comer parte del maíz que le daban al pato Pipo, y parte de las croquetas que el señor gritón le daba a Falucho.
Una tarde, visitó al dueño de la linda casa una señora. Y Minina tuvo muchas ganas de irse con ella. Cuando la vio sentada en el jardín enseguida se le subió a la falda y la señora estuvo muy contenta.
En pocos días Minina nuevamente había cambiado de vivienda. Se despidió de sus dos amigos, Falucho y Pipo, que le desearon mucha suerte y le dijeron que la extrañarían.

Valor educativo: trabaja el compañerismo, la amistad, la aceptación de las diferencias
                               y la confianza. (5-7 años)

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EL SEÑOR GLOBOTERRÁQUEO Y LOS VATINOS


Cuando visitamos el planeta de Peltreque, íbamos por caminitos de oro y plata, que separaban muchas aldeas. De pronto, apareció enclavado en la ladera de una enorme montaña, un grupo de casitas.
La distancia no nos dejaba distinguir si en realidad eran casitas, o si solo el reflejo de una gran luz violeta nos daba esa idea.
A medida que avanzábamos, empezamos a ver mejor. Eran pequeñas construcciones, desde donde seres extrañísimos salían a observarnos.
En medio de nuestra sorpresa, y al costado del camino por donde íbamos acercándonos apareció un cartel que decía: PUEBLO DE VATOS.
Entonces nos preguntamos: ─¿Esos bichos tan raros serán los habitantes de las casas? ¿Cómo se llamarán?
 Intentamos comunicarnos, pero solo transmitían sonidos guturales y hacían algunas señas.
Nosotros entendimos que decían: ─¡Vatinos, Vatinos…!
Pensamos que así se llamarían ya que estaban en ese pueblo con el cartel que habíamos leído: Pueblo de Vatos.
Observamos que todos llevaban un pequeño muñequito colgado de sus cuellos. Y nosotros queríamos saber qué era, pero no nos animábamos a preguntarles, además no nos entendían.
 El lugar nos parecía un mundo mágico, de fantasía, como lo que se ve a veces en la tele o en los juegos de Internet.
 Mientras pasaban las horas, las miradas, inquietantes, deslumbradas y muy pero muy atentas, de ellos y las nuestras, la gran luz violeta se iba ocultando, igual que nuestro sol, y se hizo de noche. Decidimos pasarla allí.
No sabíamos dónde podríamos armar nuestro campamento. En nuestras mochilas, teníamos todos los elementos para hacerlo, solo que por nuestros pensamientos y un poquito de miedo, no lográbamos tranquilizarnos, para poder dormirnos.
Decidimos quedarnos despiertos hasta el amanecer o hasta que el sueño nos venciera.
 Cuando me di cuenta ya amanecía. Con mi nueva sorpresa, desperté a mis compañeros para mostrarles que se repetía el mismo sol violeta del día anterior. Era increíble, estábamos re-contentos.
 Apasionados ya por nuestra experiencia, salimos en búsqueda de algún Vatino.
Y lo encontramos.
Pero como no conocíamos en qué idioma hablaba, sólo entendimos que había un presidente del lugar y que se llamaba Sr. Globoterráqueo. Cuando lo señalaron era muy alto y de espalda muy grande.
Su misión era saber quién había llegado, porque en la aldea no había lugar para desconocidos, tal vez malvados, destructores o depredadores.
En ese momento descubrimos que el amuleto que cada uno llevaba colgado de su cuello, era la figura del Sr. Globoterráqueo.
 Mis compañeros le explicaron con señas de manos y poniéndoles lindas sonrisas que no les íbamos a hacer ningún daño, porque en nuestro planeta, que es la Tierra, cuidamos de las plantas, de los animales, del agua y entre nosotros nos tratamos con amor, y que si alguien hace alguna cosa mala, se lo castiga. Para que ellos comprendieran, le regalamos algunas cosas que teníamos en nuestras mochilas, como caramelos y galletitas. Ellos a cambio, nos invitaron a compartir sus comidas, que eran todas en pequeñas píldoras, o pastillas, parecían remedios, y a conocer sus costumbres, como por ejemplo, de cuidar un liquido muy espeso de color verde que lo usaban solamente para beber. También nos mostraron sus casas. Eran unas burbujas transparentes y marrón oscuro, para protegerse del sol violeta.
Después, nos hicimos muy amigos y aprendimos mucho de ellos.
 Cuando volvimos a la escuela, contamos a todo el grado lo que habíamos vivido… Algunos no nos creyeron, pero otros y el maestro se interesaron mucho. Quisieron que escribiéramos qué habíamos aprendido. Lo principal fue darnos cuenta de qué rica es nuestra comida natural y del agua transparente que tenemos.

Valor educativo: trabaja el cuidado de la naturaleza, aprendizaje de vocabulario, amistad,
                            respeto, comprensión de textos, fantasía. (6-8 años)

16° FERIA DEL LIBRO EN CIPOLLETTI 2019

Del 04 al 14 de octubre 2019 se realizó en la ciudad de Cipolletti la 16° Feria del libro " MÁS LIBROS MÁS LECTORES". En la misma hubo presentación de libros, talleres, conferencias, ponencias, con la participación de escritores regionales.
El día 11 pude hacer una presentación de toda mi producción literaria, con una grata participación del público, con consultas sobre BODEGA DE SUEÑOS, CUANDO NOS QUEDAMOS SOLOS y DESDE LA OSTERÍA DE MIGAI. En esta ocasión me acompañó en la misma la escritora barilochense Lilián Costamagna.
Quiero dejar un agradecimiento a las autoridades y organizadores de esta feria por el trabajo realizado y la invitación a participar de la misma. Principalmente a la sra. Carolina Pardo por su cordial atención.